Los niños necesitan atención médica incluso cuando no están enfermos. Por eso, las visitas de bienestar infantil desempeñan un papel importante en la salud de tu hijo. Estas visitas ayudan a los proveedores a observar cómo crece y cambia el niño.

Los bebés necesitan muchas visitas durante sus primeros dos años de vida. Después de los 3 años, la mayoría de los niños necesita un chequeo médico una vez al año.

Durante una visita de control infantil, el proveedor puede medir la estatura y el peso de tu hijo, así como revisar su presión arterial, frecuencia cardíaca, vista, audición y otros aspectos. Estos controles ayudan a determinar si tu hijo está creciendo y desarrollándose de manera saludable. Estas visitas también ayudan al proveedor a detectar problemas de salud de manera temprana. Cuando el proveedor detecta un problema a tiempo, tu hijo puede recibir ayuda más rápidamente. La atención temprana puede contribuir a una mejor salud a medida que tu hijo crece.

Las vacunas también forman parte de muchas visitas de bienestar infantil. Pueden ayudar a proteger a los niños contra enfermedades graves. Estar al día con las vacunas ayuda a mantener a los niños seguros y saludables.

Las visitas de bienestar infantil son un buen momento para que los padres hagan preguntas. Puedes hablar sobre la alimentación, el sueño, el juego, la escuela y la seguridad. El proveedor de atención médica de tu hijo puede ofrecerte recomendaciones adecuadas para la edad y las necesidades de tu hijo.

Tu plan Tufts Health RITogether cubre las visitas de bienestar infantil sin costo. 

Si a tu hijo le corresponde un chequeo médico, programa una cita lo antes posible. Realizar las visitas de bienestar infantil según lo recomendado es una manera de favorecer el bienestar físico, emocional y social de tu hijo.